Fin a una era de contaminación: Luján cierra su histórico basural a cielo abierto tras medio siglo de actividad

Considerado el vertedero más grande y antiguo de la provincia de Buenos Aires, el predio “La Quema” dejará de recibir residuos. El Municipio avanza en la reconversión total del espacio hacia un Centro Ambiental moderno que prioriza el reciclaje y la inclusión social de los recuperadores urbanos.

Luego de 50 años funcionando como el principal foco de contaminación de la región, el histórico basural a cielo abierto de Luján, conocido popularmente como “La Quema”, inicia su proceso de clausura definitiva. Esta medida marca un punto de quiebre en la gestión de residuos del municipio bonaerense, abandonando un modelo obsoleto de descarte masivo para migrar hacia un sistema de economía circular centrado en la sustentabilidad y el cuidado de los sectores más vulnerables.

El basural a cielo abierto de Luján representaba una problemática crítica por la quema constante de basura, la proliferación de vectores de enfermedades y la contaminación de las napas de agua subterráneas. El plan de reconversión impulsado por la comuna contempla el sellado técnico y la remediación del viejo predio de más de 12 hectáreas para mitigar los pasivos ambientales acumulados durante cinco décadas.

En reemplazo del vertedero tradicional, las autoridades avanzan firmemente en la puesta en marcha del nuevo Centro Ambiental “Laudato Si’”. Esta planta moderna contará con:

Sectores de separación automatizada: Maquinaria de última generación para clasificar plásticos, vidrios, cartones y metales.

Módulos de disposición final segura: Celdas impermeabilizadas con membranas especiales que evitan la filtración de lixiviados (líquidos contaminantes) al suelo.

Planta de tratamiento de orgánicos: Espacios destinados al compostaje a gran escala.


Uno de los pilares fundamentales del nuevo modelo de gestión es el reconocimiento y la formalización de los trabajadores de la economía popular. Históricamente, cientos de familias lujanenses subsistieron de manera informal recolectando materiales directamente entre los desechos de “La Quema”, expuestos a graves riesgos sanitarios.

El nuevo proyecto prevé la integración de los recuperadores urbanos organizados en cooperativas dentro del circuito formal del Centro Ambiental. Los trabajadores contarán con infraestructura adecuada, elementos de protección personal, vestuarios, comedores y acceso a capacitaciones técnicas. De este modo, pasarán de revolver la basura a desempeñar tareas de valorización ambiental con salarios y condiciones laborales dignas.


El cierre de “La Quema” impactará positivamente en la calidad de vida de los barrios periféricos que linderan con el predio, reduciendo de forma inmediata las emisiones de humo tóxico y los olores nauseabundos. Con esta iniciativa, Luján se alinea con las normativas provinciales y los objetivos globales de desarrollo sostenible, demostrando que la erradicación de los basurales a cielo abierto no es solo una urgencia ecológica, sino también un acto de justicia social.

Scroll al inicio