El país desarrolla iniciativas que combinan la recuperación de ecosistemas costeros con la generación de empleo sostenible y la cooperación internacional, como parte de una estrategia para enfrentar el cambio climático.
Panamá avanza en un modelo de restauración de manglares basado en la economía verde, una estrategia que busca proteger estos ecosistemas clave mientras impulsa nuevas oportunidades económicas para las comunidades costeras. La iniciativa integra acciones de conservación ambiental con actividades productivas sostenibles y cooperación internacional.
Entre las principales acciones se destacan la meliponicultura —cría de abejas sin aguijón— y el desarrollo de viveros de moluscos, actividades que generan ingresos para las poblaciones locales sin afectar el equilibrio de los humedales. El objetivo es demostrar que la preservación del ambiente también puede convertirse en un motor de desarrollo económico.
El programa cuenta con el respaldo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y reúne a instituciones de Panamá, España y Perú en proyectos orientados a promover una transición ecológica justa, fortaleciendo la resiliencia de las comunidades frente a los efectos del cambio climático.
Uno de los proyectos más relevantes se desarrolla en Puerto Caimito, donde la Fundación Wetlands International trabaja junto con la cooperación española en la recuperación de manglares para reducir la erosión costera, mitigar inundaciones y mejorar los medios de vida de los habitantes mediante alternativas productivas sostenibles.
Los manglares cumplen un papel fundamental en la protección del ambiente al capturar grandes cantidades de carbono, preservar la biodiversidad y actuar como barreras naturales frente a tormentas e inundaciones. Sin embargo, continúan amenazados por la deforestación y otras actividades humanas, por lo que especialistas coinciden en la necesidad de fortalecer políticas de conservación apoyadas en soluciones basadas en la naturaleza y en la cooperación internacional.

