En el marco del Foro Social Panamazónico, líderes de comunidades originarias denunciaron la inacción gubernamental, conformaron patrullas de autodefensa territorial y exigieron el cese inmediato de las concesiones petroleras y mineras no consultadas.
Las comunidades originarias de la cuenca amazónica han declarado el estado de emergencia territorial ante lo que consideran un punto de no retorno ecológico. Durante el reciente Foro Social Panamazónico llevado a cabo en Ecuador, representantes y líderes indígenas advirtieron que el mayor pulmón verde del planeta se encuentra al borde del colapso debido al avance del narcotráfico, la agroindustria descontrolada y la falta de regulación efectiva para las corporaciones petroleras y mineras.
Frente a la pasividad de los gobiernos y la creciente militarización de sus regiones, las comunidades han optado por ejercer su derecho a la autodeterminación mediante la conformación de patrullas territoriales autónomas. Estas guardias tienen como objetivo vigilar las fronteras ancestrales, frenar la instalación de proyectos ilegales y rechazar las iniciativas extractivas promovidas bajo campañas de “lavado verde” (greenwashing).
Entre las principales demandas presentadas en el foro, los voceros indígenas exigieron la delimitación jurídica vinculante de sus tierras bajo sus propios criterios territoriales, así como la cancelación definitiva de concesiones extractivas otorgadas sin consulta previa, libre e informada. Asimismo, reclamaron el cese inmediato de la persecución judicial y violenta contra comunicadores y defensores del medio ambiente.
Finalmente, los líderes enfatizaron que el actual modelo económico extractivista es insostenible y llamaron a consolidar una transición ecológica justa. Bajo la consigna de que la selva amazónica no está en venta, reafirmaron que la supervivencia del ecosistema global dependerá del empoderamiento de los pueblos originarios y del respeto irrestricto a su soberanía sobre el territorio.

